Masaje del bebé

El masaje se puede empezar a practicar durante las primeras semanas tras el nacimiento del bebé. Este acto promueve la comunicación entre los padres y el recién nacido, estimulando los sentidos a través del tacto y el olfato y ayudando a tranquilizar al bebé, ideal para prepararle para la hora del sueño.

Gestos amables

Habrá que observar las reacciones del bebé durante el momento inicial del masaje para comprobar que lo recibe con cariño y tranquilidad. Durante el masaje es clave realizar gestos suaves, sin brusquedad.

Antes de proceder recuerda quitarte las joyas y lavarte las manos muy bien.

– Cuéntale al bebé en voz baja que está a punto de masajearlo delicadamente para que se relaje y que sienta que está en un lugar en calma.

– Coloca en tus manos un poco de aceite de masaje corporal Baybio o nuestra crema hidratante de cara y cuerpo y calienta muy bien tus manos frotándolas entre sí. Puedes hacer una prueba y masajear suavemente la cabeza del bebé, pues al hacerlo así el pequeño o la pequeña podrá sentir las manos de su mamá o papá y podrá preparar el resto de su cuerpo para el masaje. 

– Observa bien las reacciones del bebé para asegurarte que acoge bien este ritual.

Técnicas para masajear al bebé

¿Por dónde comenzar? 

No hay reglas en cuanto a qué parte del cuerpo es la ideal para comenzar el masaje del bebé, todo depende de su peque. Sin embargo, algunos aconsejan comenzar con una zona neutra, como podrían ser las extremidades (piernas, luego pies y manos, luego brazos…), otros con el torso… Una vez más, será su experiencia y su capacidad de observación la que decidan cómo realizar todo el proceso del masaje.

Recuerda hablar a tu peque en voz baja durante el masaje, inclusive cuando vayas cambiando de una zona a otra del cuerpo del pequeño/a.

Las piernas 

Coloca a tu bebé boca arriba con sus piernas dobladas hacia su cuerpo. Forma una C con tus manos y comienza a masajear la pierna de tu bebé de abajo hacia arriba.

Puedes acariciar con suavidad las piernas del bebé ya sea con la mano plana o en forma de C.

Los pies

Puedes presionar suavemente las plantas de los pies y masajear de abajo hacia arriba. Después puedes enrollar sus deditos de los pies en tus dedos y masajear con 

La espalda

Coloca tu bebé boca abajo y hecho un ovillo. Pon tus dos manos sobre su espalda, en la parte exterior, y comienza con movimientos envolventes hacia el interior de la misma. Después, desplázate a la parte superior de su espalda para bajar y terminar con sus glúteos; luego sube y repite este movimiento.

Los brazos

Coloca a tu bebé boca arriba y de la misma manera que con las piernas, coloca tus manos en forma de C y empieza a masajear de abajo hacia arriba.  

Las manos

Al igual que con los pies, presiona suavemente las palmas de las manos del bebé y seguidamente masajea desde la parte inferior hacia la parte superior de la mano. A continuación, puedes pasar las manos sobre los dedos del bebé.

El vientre

Acuesta a tu bebé boca arriba, hecho un ovillo y con las piernas flexionadas hacia su cuerpo. Coloca una mano sobre su estómago y usa la palma para masajear en círculos desde la parte superior hasta la parte inferior del estómago, alternando una mano con otra.

También puedes desplazarte de izquierda a derecha, lo cual ayuda a favorece la digestión del bebé, alternando con tus dos manos. 

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